Vallekas feminista, apoya y secundará la huelga organizada el 8 de Marzo del 2018.

#Hacialahuelgafeminista

Una marcha que busca la unidad de todas las mujeres en una huelga que protesta contra la violencia machista, la brecha salarial, por el derecho al aborto y para visibilizar el trabajo de cuidados, entre otras cosas.

Hasta 35 países se han unido, por el momento, al paro internacional de mujeres. Entre ellos Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Bolivia, Brasil, Chile, Corea del Sur, Costa Rica, la República Checa, Ecuador, España, Inglaterra, Francia, Guatemala, Honduras, Islandia, Irlanda del Norte, la República de Irlanda, Israel, Italia, México, Nicaragua, Perú, Polonia, Portugal, Républica Dominicana, Rusia, Salvador, Escocia, Suecia, Togo, Turquía, Uruguay y Estados Unidos.

«Sin nosotras, ni se produce ni se reproduce, se para el mundo»

Huelga Feminista 2018

¿POR QUÉ HACEMOS HUELGA?

Porque nos faltan todas las mujeres que han sido asesinadas por el hecho de serlo, víctimas de feminicidio, y que cada día son más.

Porque 1000 mujeres han sido asesinadas por violencia machista en los últimos 14 años.

Porque miles de mujeres sufrimos malos tratos por parte de nuestras parejas o exparejas porque siguen creyéndose dueños nuestros.

Porque no existe protección ni reparación para nosotras, y no hay seguridad efectiva ni justicia para muchas de quienes denunciamos
y además, la legislación vigente es ineficaz y no se aplica en su integridad, y los recursos para luchar contra estas violencias continúan siendo insuficientes.

Porque nos violan los hombres que se creen dueños de nuestros cuerpos y nos anulan como personas y para mostrar a otros hombres su masculinidad dominadora y violenta.

Porque no nos creen, porque cuando denunciamos que hemos sido agredidas se cuestiona nuestro testimonio, se nos juzga a las agredidas y no a los agresores, siendo incongruente que se nos empuje a vivir en alerta ante una agresión y cuando somos agredidas y denunciamos no nos crean.

Porque las mujeres migrantes en situación administrativa irregular estamos especialmente desprotegidas frente a la violencia sexual, ya que la denuncia puede suponer la apertura de un expediente sancionador de extranjería o la detención para la expulsión. Eso condiciona la posibilidad de buscar protección y justicia. Porque las condiciones laborales de las trabajadoras de hogar internas aumentan la impunidad de los agresores.

Porque no podemos ocupar el espacio público, los espacios de ocio, la noche, sin vivir experiencias de hostigamiento, acoso y agresiones sexuales por parte de hombres que creen que esos espacios son suyos, que quieren hacer de la calle, la noche, la diversión, un territorio masculino.

Porque se usan las nuevas tecnologías para hostigar y agredir a las mujeres, ciberacoso que tiene momentos extremos y que se da con especial virulencia contra las mujeres que se declaran feministas.

Porque las violencias patriarcales nos afectan a las mujeres de forma diferente en función de nuestro estatus migratorio, nuestra edad, si somos racializadas, gitanas o payas; trans, hetero, lesbianas; si somos asalariadas o no, trabajadoras del hogar, prostitutas, si somos madres o no. Si negamos esa diversidad, insensibilizamos la especial crudeza con que las violencias afectan a algunas de nosotras.

Porque a las mujeres nos criminalizan por proteger a nuestras hijas e hijos de sus padres maltratadores. Nos vemos obligadas a seguir en permanente contacto con ellos y temiendo por el bienestar físico y psicológico de nuestras hijas e hijos, a través de un régimen de visitas que se concede atendiendo a la «justicia» para los adultos en lugar de al bienestar de las y los menores.

Porque somos víctimas de violencias institucionales, por ejemplo, a través del poder judicial y del sistema sanitario, responsables de errores que afectan a la vida de todas las mujeres. La falta de formación específica del personal judicial, policial y sanitario impide un tratamiento correcto de las violencias machistas y dificulta la protección y prevención y también la consecución de verdad, justicia y reparación.

Porque hay muchas mujeres privadas de libertad, desde las presas por delitos menores de supervivencia, por un sistema penal que es patriarcal y clasista, hasta las mujeres internadas en CIEs, privadas de libertad sin haber cometido delito alguno.

Porque la crueldad de las violencias machistas inunda las pantallas de nuestros móviles, televisores, ordenadores, constituyéndonos como víctimas y abundando en un imaginario colectivo que normaliza las masculinidades violentas.

Porque la mayoría de los medios de comunicación realizan un tratamiento amarillista, lleno de morbo de los casos de violencia contra las mujeres, sin considerarnos como sujetos de derechos y sin asumir su responsabilidad en la lucha contra las violencias machistas.

Porque el Estado no asume la responsabilidad que le corresponde y permite, con su pasividad, con la impunidad y con los pocos recursos destinados, que se mantenga la trata de mujeres.

¿PARA QUE HACEMOS HUELGA?

Para que se considere la violencia machista como una cuestión que atañe a toda la sociedad, que tiene su raíz en un sistema patriarcal que organiza nuestras relaciones sociales. Por eso exigimos que se tengan en cuenta las diferentes causas y se visibilicen los distintos niveles y dimensiones de las violencias. Mientras esto no ocurra, nos seguirán matando.

Para que se promueva de manera efectiva una educación afectivo sexual que eduque a los niños contra unas masculinidades violentas, posesivas, dominantes, y a las niñas para desarrollar su individualidad y salir del marco del amor romántico.

Para que se aplique de forma efectiva la legislación vigente y se dote de recursos suficientes la lucha contra la violencia por parte de la pareja o la expareja, pero también para que se amplíe la definición de violencia machista para abarcar a todas aquellas violencias que sufrimos por el hecho de ser mujeres. Exigimos protección, reparación y justicia.

Para que el rechazo a la violencia sexual vaya acompañado de cambios culturales, en las ideas, actitudes, relaciones y en el imaginario colectivo que nos devuelva nuestra condición de sujetas de derechos y dueñas de nuestros cuerpos, a la vez que dispongamos de recursos para la prevención, la justicia y reparación de las mujeres víctimas de violencia sexual.

Para que dejemos, como sociedad, de naturalizar las violencias sexuales o, peor, de responsabilizar a quienes somos agredidas en lugar de a quienes agreden.

Para que a las mujeres migrantes en situación administrativa irregular se nos garantice seguridad jurídica y protección cuando denunciamos una violencia sexual, lo que requiere modificar la ley de extranjería.

Para ocupar el espacio público, de ocio y la noche sin temor a ser acosadas, como espacios de disfrute, encuentro y diversión.

Para que las redes sean un espacio libre y seguro para las mujeres, en el que podamos verter nuestras opiniones, formas de vida e imágenes sin ser acosadas, hostigadas o agredidas porque el espacio virtual, como espacio público, también es nuestro.

Para que todas las mujeres, sin discriminación de ningún tipo, tengamos derechos y justicia social; para que en todas las acciones contra las violencias machistas se tenga en cuenta la diversidad de circunstancias y condiciones de las mujeres y la intersección de opresiones que vivimos.

Para que se tenga en cuenta el bienestar de las y los menores de edad frente a los deseos de los padres maltratadores, así como la seguridad de las mujeres en los casos de separación y establecimiento de régimen de visitas

Para que las juezas y jueces, así como todo el personal relacionado con la administración de justicia y de atención a la salud, reciban formación específica con perspectiva de género y LGTBIQ+ garantizando así la atención a nuestros derechos;para que haya criterios claros de actuación para proteger a las mujeres y sus hijas e hijos de sus agresores.

Para conseguir cambios en un sistema penal patriarcal, clasista y racista y que priva de libertad a una gran cantidad de mujeres y para que se cierren los CIEs porque ningún ser humano es ilegal.

Para que los medios y las y los profesionales que en ellos trabajan se hagan cargo del impacto que tienen en la opinión pública.

Para que los medios de comunicación traten los temas de violencias machistas con rigurosidad, tratando a las mujeres y sus derechos como sujetos, no victimizando ni empatizando con el agresor.

Para que se persiga de forma eficaz la trata con fines de explotación sexual, pero, sobre todo, se otorgue la protección que nuestra regulación en teoría contempla a las mujeres que se encuentran en esa situación, dejando de poner por delante la “lucha contra la inmigración irregular” en lugar de la protección de los derechos humanos de las mujeres.

Para tener una vida libre de violencia y construir un mundo en el que vivir sin miedo a ser asesinada, violada, explotada, acosada, perseguida por pretender vivir libremente o defendernos de agresiones: es urgente erradicar las violencias para poder elegir la vida que queremos vivir

Fuente: feministas.org

¡Por la justicia social y la igualdad, el 8 de marzo sal a la calle a la Huelga General Feminista!

¡La lucha será feminista o no será!